“Revolución, revolución”: El #20NovMx en Guadalajara

Publicado: noviembre 21, 2014 en Desapariciones Forzadas, Movimientos y resistencias sociales, Violencia y narcotráfico, Violencia y represión
Etiquetas:, , ,

CAM02508

Por Darwin Franco

¿Cómo se escucha la voz de diez mil personas cuando deciden contar juntas del 1 hasta el 43?: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39,40, 41, 42, 43: ¡JUSTICIA, JUSTICIA!

Este conteo de dignidad se escuchó una y otra vez en los diversos colectivos que integraron una multitudinaria marcha (de las más grandes en la historia de Guadalajara) en apoyo a los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, los cuales nos fueron arrebatos la noche del 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, cuando policías de ese municipio y del vecino, Cocula, los entregaron a integrantes del Cártel de Guerreros Unidos. Las autoridades, aunque cansadas, insistieron en que posiblemente éstos ya fueron asesinados y sólo esperan los resultados que confirmen la tragedia.

Eso, sin embargo, no es lo que piensan los más de diez mil jaliscienses que tomaron las calles al grito unísono de: Vivos se los llevaron, vivos los queremos y quienes dejaron constancia de su hartazgo en cientos de mantas y cartulinas donde se podía leer no sólo la desconfianza a la versión oficial sino también la exigencia de justicia que el 20 de noviembre, los trajo nuevamente a la calle porque a 54 días de la desaparición de los normalistas, la autoridad no ha logrado cumplir su promesa: regresarlos con vida a la casa de sus padres y a la escuela a la que llegaron con el sueño de ser maestros.

Peña no me des cuentas de tu casa: dame cuenta de los 43 se leía en el cartelón de un joven estudiante. Para él de nada nos sirve aclarar los gastos millonarios alrededor de llamada Casa Blanca porque eso sólo demuestra que el Presidente “se está haciendo pendejo con el tema de la casa de su señora cuando el país exige justicia”, reiteró con firmeza el estudiante para luego integrarse al grito de: No nos mires, únete que el contingente dirigió a los ciudadanos que los miraban y grababan con sus celulares durante el recorrido que la marcha siguió desde el Parque Revolución hasta el Palacio Federal de Guadalajara.

A ti que estás mirando también te están chingando gritaban los manifestantes a los ciudadanos que cuchicheaban frases como: “Los piden con vida y esos muchachos ya murieron”, “Esto que pasa es tan terrible… mira la marcha mijo que esto es México”.

Un México injusto como el refiere la señora Mary al ritmo de sus cacerolazos. Ella es integrante del Colectivo Mujeres en Progreso Crehser y junto con sus compañeras portaron un particular mensaje: Somos las mamás de los chicos de Guerrero. Ellas asumen esta maternidad porque no conciben que de repente sus hijos ya no puedan llegar a casa: “Yo tengo hijos de la edad de los normalistas y no me gustaría que les pasara lo mismo y por eso estoy aquí protestando porque quiero que los regresen vivos”, precisa Mary sin dejar de golpear su cacerola y sin dejar de gritar: Ayotzi vive, la lucha sigue. Ayotzi vive y vive…

La marcha que realizó un recorrido por las avenidas Juárez y Alcalde estuvo integrada por diversos colectivos estudiantiles y ciudadanos que unieron sus voces para denunciar que AQUÍ EN JALISCO también hay miles de desaparecidos (2 mil 300 según la cifras oficiales); por ello, Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco distribuyó 140 fotos con sus rostros y nombres para que no se olvide que somos el segundo estado con más desaparecidos. AQUÍ, aunque no lo crea, tenemos más desaparecidos que en Guerrero, aunque con este estado compartimos la desgracia de las fosas clandestinas porque el 21 de noviembre se cumple un año del hallazgo de las 37 fosas encontradas en el municipio de La Barca y de las cuales se exhumaron 74 cuerpos. A un año todo ha sido silencio.

Silencio que también se comparte con las cifras altas de feminicidios  y eso fue lo que nos recordaron en la marcha las integrantes del Comité de América Latina y del Caribe para la defensa de los derechos de las mujeres, mejor conocido como CLADEM, quienes levantaron la voz para precisar que: Los crímenes contra mujeres también son crímenes de estado. En lo que va del año, en Jalisco, han sido asesinadas 144 mujeres, 51 con arma de fuego.

CAM02479

Ahora, ahora, ahora se hace indispensable…

Quienes comandaban la marcha eran los estudiantes de la Escuela Normal Rural “Miguel Hidalgo” de Atequiza, Jalisco. Ellos durante los 2.9 kilómetros que separan el Parque Revolución del Palacio Federal (edificio que alberga las dependencias federales en Jalisco), cargaron tres ataúdes que representaban el duelo que también tiene por la muerte de Daniel Solís Gallardo, Julio César Mondragón Fuentes y Julio César Ramírez Nava, quienes murieron el mismo día en que desaparecieron sus 43 compañeros. Su muerte fue producto de los disparos que hicieron los policías municipales de Iguala.

Con sus consignas militantes y con una envidiable disciplina política, los estudiantes de Atequiza no se salieron del rol y todo el tiempo materializaron en sus voces su sentir revolucionario y su preocupación por la criminalización que sufren por ser estudiantes rurales. Para ellos, eso ya es sinónimo de muerte, así lo expresó uno de ellos el discurso dado en la escalinata del Palacio Federal donde culminó la marcha: “¿Acaso les parecemos criminales? Nosotros sólo somos queremos ser maestros”, expresó al momento en que los asistentes coreaban un “no” profundo que reconoció no sólo su dignidad sino que despojó todo halo de criminalización sobre ellos y los estudiantes de Ayotzinapa.

El segundo estudiante de Atequiza que tomó el micrófono ofreció uno de los momentos más significativos de la marcha: “Nos duele lo que está pasando porque muchos de los desaparecidos eran nuestros amigos… nos duele saber que sus padres y hermanos lloran por encontrarlos (…) compañeros me duele México por la porquería en que se está convirtiendo y los gobernadores que están haciendo…”, sin concluir la idea y de manera coincidente (no por coincidencia) los miles que tomaron la avenida Alcalde comenzaron a gritar: ¡Revolución, revolución, revolución! Al tiempo que las campanas del Santuario (templo ubicado frente al Palacio Federal) comenzaron a sonar como replicando el grito revolucionario que, por un momento, erizó la piel de todos los presentes.

¡Revolución, revolución, revolución! Como aquella sucedida en 1910, pero también como la que encabezó quien hoy da nombre a la Normal Rural de Atequiza: Miguel Hidalgo. Revolución que se hará porque los presentes con una sola voz gritaron: No tenemos miedo, no tenemos miedo.

A esa exigencia de justicia se sumaron las voces de las asambleas estudiantiles del ITESO, de la Universidad de Guadalajara y la coordinadora Ayotzinapa Somos Todos Jalisco. Al final se contabilizó nuevamente a los 43 desaparecidos y se gritó JUSTICIA, JUSTICIA porque hoy, como en muchas otras ciudades de México y el mundo, más de diez mil ciudadanos de Guadalajara salieron a la calle para contar a todos los 43 normalistas (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39,40, 41, 42, 43) pero también para contarnos a NOSOTROS, para reconocernos en una tragedia que se está tornando esperanza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s